jueves, 16 de mayo de 2013
Breves Pensamientos
Acababa de llegar a casa, venia de jugar al fútbol con amigos, estaba cansado, lo único que quería era tirarme una buena siesta, me recosté en mi cama pero no me podía dormir, encendí la computadora, puse música y me relaje. Un rato después comencé a cocinar, primero tuve que limpiar algunas cosas, luego puse una olla con agua a calentar para los fideos, la sartén con aceite a calentar, coloque la carne en la sartén, el agua comenzó a hervir, puse los fideos en la olla, en el transcurso de todos eso mi mente empezó a pensar en ella, en esa chica con la que había pasado tantos momentos juntos, esa la cual yo invitaba siempre a comer a casa, y después de comer nos relajábamos en la cama juntos, besándonos, yo acariciándola a ella y ella sonriéndome, eramos nosotros y nadie mas. A veces me pongo a pensar y la extraño, nunca fuimos nada, pero pasaron muchas cosas entre nosotros. La sigo viendo casi todos los días pero ya no es lo mismo, el fuego que había en su mirada se desvaneció, se fue apagando poco a poco, y hoy solo queda una mirada fría y distante. Me acuerdo que intentaba enseñarle a cocinar, aunque ella no me prestara mucha atención me hacia compañía y eso me hacia bien, a veces intento hablarle pero ya nada es lo mismo, todo cambia, y nada vuelve a lo que era antes, así de simple.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Un Recuerdo Importante
Me encontraba un día, no se ya hace cuanto, andando en bicicleta por mi ciudad natal, ya había comenzado el invierno, el clima era más frió, solo a unos pocos arboles les quedaban sus hojas, los demás estaban todos desahuciados de las suyas.
Andaba sin rumbo, huyendo de todo, intentando aceptar la soledad de ese momento, sin poder expresarme con las demás personas, me dedique a vagar el resto del día, no quería volver a la rutina, ni al departamento, solo quería estar apartado de todo.
Doble en una esquina, seguí un par de cuadras más, llegue a una plaza en la cual decidí hacer una breve parada, me senté en un banco, deje la bici apoyada en el piso, comencé a mirar al rededor, buscándole significado a las cosas, a todo lo que últimamente me había estado pasando, mi mente estaba nublada, no podía pensar, me dedique solo a observar el viento moviendo las hojas de un lado al otro. De repente una chica se me acerco y me pregunto que hacía ahí a lo cual respondí pensando en la vida, en todo, despejando mi mente de a poco para poder volver a mi estado normal. La chica se alejo, y fue recién en ese instante cuando me levante, me acerque hasta ella y le pregunte si quería acompañarme, ella acepto, y me pregunto que me había llevado a esa invitación, a lo cual respondí que me era difícil expresarme a las personas y que debería comenzar a hacerlo, me sonrió y se sentó junto a mi en el banco. Estuvimos al menos tres horas hablando, porque ya había oscurecido, el cielo entre medio estrellado y medio nublado creaba un ambiente de misterio, me despedí de la chica y le propuse encontrarnos la otra semana en esa misma plaza, ella accedió y nos fuimos cada cual por su camino. como dos almas que se cruzan y se vuelven a separar. Me quede toda la noche pensando en ella, había sido la primera vez que una chica había sido amable conmigo, o por lo menos de esa manera, la verdad solo estaba esperando que fuera la otra semana, y ver que sucedía, que nuevo tema de conversación hubiese entre ambos.
Paso una semana, la noche anterior no había podido dormir pensando en que ese día la vería, salí con mi bici en dirección a la plaza, habré tardado unos veinticinco minutos en llegar, me senté en el mismo banco que la otra vez, y la espere. Anocheció y ella no aparecía, me deprimí mas, había esperado toda la semana para verla y hablarle. La habré esperado hasta las once de la noche, hasta que me convencí a mi mismo que no vendría, que no la volvería a ver.
Y así se hizo añicos un sueño más en mi cabeza, llegue al departamento y dormí, ya no quedaba nada por hacer. Al final desperté y me di cuenta que todo había sido un sueño, que la chica que imagine había sido mi abuela de joven, la misma abuela que hoy se fue de mi vida.
Andaba sin rumbo, huyendo de todo, intentando aceptar la soledad de ese momento, sin poder expresarme con las demás personas, me dedique a vagar el resto del día, no quería volver a la rutina, ni al departamento, solo quería estar apartado de todo.
Doble en una esquina, seguí un par de cuadras más, llegue a una plaza en la cual decidí hacer una breve parada, me senté en un banco, deje la bici apoyada en el piso, comencé a mirar al rededor, buscándole significado a las cosas, a todo lo que últimamente me había estado pasando, mi mente estaba nublada, no podía pensar, me dedique solo a observar el viento moviendo las hojas de un lado al otro. De repente una chica se me acerco y me pregunto que hacía ahí a lo cual respondí pensando en la vida, en todo, despejando mi mente de a poco para poder volver a mi estado normal. La chica se alejo, y fue recién en ese instante cuando me levante, me acerque hasta ella y le pregunte si quería acompañarme, ella acepto, y me pregunto que me había llevado a esa invitación, a lo cual respondí que me era difícil expresarme a las personas y que debería comenzar a hacerlo, me sonrió y se sentó junto a mi en el banco. Estuvimos al menos tres horas hablando, porque ya había oscurecido, el cielo entre medio estrellado y medio nublado creaba un ambiente de misterio, me despedí de la chica y le propuse encontrarnos la otra semana en esa misma plaza, ella accedió y nos fuimos cada cual por su camino. como dos almas que se cruzan y se vuelven a separar. Me quede toda la noche pensando en ella, había sido la primera vez que una chica había sido amable conmigo, o por lo menos de esa manera, la verdad solo estaba esperando que fuera la otra semana, y ver que sucedía, que nuevo tema de conversación hubiese entre ambos.
Paso una semana, la noche anterior no había podido dormir pensando en que ese día la vería, salí con mi bici en dirección a la plaza, habré tardado unos veinticinco minutos en llegar, me senté en el mismo banco que la otra vez, y la espere. Anocheció y ella no aparecía, me deprimí mas, había esperado toda la semana para verla y hablarle. La habré esperado hasta las once de la noche, hasta que me convencí a mi mismo que no vendría, que no la volvería a ver.
Y así se hizo añicos un sueño más en mi cabeza, llegue al departamento y dormí, ya no quedaba nada por hacer. Al final desperté y me di cuenta que todo había sido un sueño, que la chica que imagine había sido mi abuela de joven, la misma abuela que hoy se fue de mi vida.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Ruiz, Sebastian y otros S/ Robo agravado en tentativa
Me encuentro hoy, pensando en el mañana, estoy preocupado, tengo un temor a la incertidumbre, a lo que vaya a pasar en la fiscalía, tengo que ir a prestar declaración jurada, por un robo que sufrí ya hace 2 semanas atrás, la verdad tengo un pequeño trauma psicológico, aunque no se lo haya contado a nadie, necesitaba al menos escribirlo.
Fue un suceso raro, yo venia caminando hacia mi departamento, cuando de repente 4 sujetos aparecieron y me obligaron a ir hacia la oscuridad, y me dijeron dame todo o te matamos, yo le di la mochila a uno de los sujetos, sabiendo que no iban a encontrar muchas cosas. Así de la nada, apareció un auto rojo, no me acuerdo el modelo, del cual se bajo un señor de cuarenta y largos años y dos jóvenes de entre 24 y 27 años,
por suerte lograron espantar a estos sujetos, y yo aproveche ese momento para arrebatarle mi mochila a uno de los sujetos, aunque me propino una piña en la mejilla, no fue nada mas que eso.
Unos minutos mas tarde localizamos un patrullero he informamos sobre lo sucedido, y al cabo de pocos minutos consiguieron atrapar a los 4 sujetos. No me acuerdo sus caras, no se si mi mente las bloquea para mantenerme cuerdo o porque, se que después de eso me costaba respirar, se que en un momento me desvanecí atrapado en mi mismo, al rato desperté y ya estábamos en la comisaria, en la cual estuve aproximadamente 4 horas denunciando y declarando.
La verdad fue una noche larga, lo único que quería era llegar a mi casa y dormir, alejarme de todo por un rato, pero no pude, llegue a mi casa a las 5 de la mañana y no tenia sueño, fue una mezcla del subyacente shock, ansias propias, estrés, entre otras.
Bueno, no se que mas contarles, espero que mañana salga todo bien, y que no ocurra ningún incidente.
Saludos a todos y gracias por gastar su tiempo en leer mis entradas.
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