Siete horas más tarde...
Me sentía atrapado, asfixiado por el calor, comencé a sudar, intente despertar de esa pesadilla. Abrí los ojos lentamente, no entendía que pasaba a mi alrededor, lo único que sentía era la frustración. Poco a poco mis sentidos fueron armonizándose con el ambiente al que estaba acostumbrado, se comenzaron a escuchar pasos procedentes del departamento de arriba, empece a notar los coches pasar por la avenida, poco a poco volví en mi. Miro el reloj, y me encuentro con que son casi las ocho, la frustración no me deja pensar, decido conectarme a facebook y ver si había alguien con quien poder charlar. Inicio, bajo, subo, reviso el chat, inicio, observo las cargadas hacia los brasileños (imagino que perdieron contra Alemania), de repente me habla una amiga, comenzamos a hablar normalmente, le cuento mi problema, salta con sus problemas, me frustro. Intento pensar, necesito tener una actitud más positiva en este momento, decido ponerme a cocinar. Cocinar es algo que me pone de buen humor, comienzo haciendo una pasta con el ajo, lo condimento con sal y un poco de pimienta, pongo el agua a calentar con los fideos. Mientras cocino pienso, "podría escribir", asique me pongo a escribir esta entrada, a lo lejos escucho el agua hervir, dejo de escribir, coloco los fideos en la olla, pongo el fuego a mínimo y vuelvo a la computadora a continuar escribiendo.
Unos momentos después...
Voy a revisar los fideos, resulta que ya están, colo los fideos y me doy cuenta que hice comida para dos personas, tal vez porque necesito compañía, o tal vez porque te extraño, quien sabe, escribo estas ultimas palabras y me dirijo a cenar.
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