A veces nos cuesta hablar del pasado, personas que ya no están, momentos que ya no existen, recuerdos memorables, los cuales seguimos anhelando por el resto de nuestras vidas.
Hoy le escribí unas palabras a mi pasado, en el futuro tal vez las lea, o tal vez se pierdan, eso nunca lo sabre, a menos que me responda. Es irónico, y a la vez tiene mucho sentido, tal vez no demasiados me entiendan, inclusive nadie podría llegar a comprenderme, excepto mi pasado. Aquel que me hacer recordar muchas cosas con las que fui feliz lo admito, aunque también me hace recordar las cosas tristes, aquellas que de alguna manera trajeron más experiencia a mi vida, pero con un costo que en dicho momento no estaba dispuesto a pagar.
Cruel ironía la vida, que sigue como si nada, ante los acontecimientos de una pobre y solitaria alma, que va perdiendo partes, pero aumentando su valor.
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