jueves, 21 de septiembre de 2017

Lees, pero ¿Actuas?

Siempre el mismo sentimiento, ese vacío, el que nunca puedo llenar. Este solo o rodeado de personas, amigos o desconocidos. Todo el tiempo a la espera de poder hablar, de poder expresarme, de decir las cosas que me pasan, que me escuchen, pero no, nunca llega el momento, siempre guardándome los problemas, evitándolos. Llega un momento en el que no lo soportas más, pero igual lo seguís haciendo, vas en contra de tus emociones, en contra de tu instinto, y normalmente duele, no tanto como ser ignorado, pero casi a la misma altura. Hacia donde vas, que buscas, seguís perdido y sin saber como avanzar, te frustras cada día un poco más, pero seguís adelante, intentas ser fuerte, pero ¿para que? ¿con que fin?. Intentar hacerles creer a los que te rodean que estas bien, que no te desmoronas a pedazos. Lo más triste es que a la vez que te desmoronas la mascara se va cayendo poco a poco, pero aún así, a nadie le importa. Cada día es lo mismo ¿Como estas? todo bien, porque si estas mal, realmente, ¿a quien le importa?. A veces solo te tenes a vos mismo, y cuando llegas a ese punto, a ese vació existencial, a ese pozo en el cual llegaste hasta lo más bajo que podías llegar, en todo momento estas solo. La voluntad propia en esos casos tiene que ser enorme, para poder salir de eso, a veces la familia y amigos pueden ser un escalón para salir de a poco de ese agujero, pero tiene que ser algo constante, de que sirve la ayuda hoy si mañana el escalón bajo mis pies desaparece. Después de un par de veces que el escalón aparece y desaparece, te cansas, abrazas la oscuridad como un viejo amigo, te recostas en el fondo del pozo a llorar, intentando purificarte, liberar esos sentimientos para con vos.

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