Acá estoy, o aquí me encuentro, cual es mejor para empezar, ¿importa?. Escucho un par de melodías de John Coltrane, una recomendación de mi buen amigo Michael Connelly, mientras tomo un café. Todo parece en su sitio, cada uno esta donde quiere estar, excepto yo, sigo perdido. Digamos que a veces me encuentro, pero ya no es lo mismo. Escribo a oscuras, no quiero molestar a la gente a mi alrededor. Pero ¿porque?, para poder encontrarme o por el simple hecho de que ellos ya se encontraron y no quiero que se vuelvan a perder.
Mientras tomo el café a grandes sorbos decido terminarlo rápidamente, calzarme y escapar a la terraza. Abrí la puerta, subí las escaleras dos pisos. Al llegar a la terraza, la cual se divide en dos secciones, una al sol directo y otra a la sombra, elijo la segunda. Esta fresco, pero agradable, una leve brisa me ayuda a recomponerme. La ciudad apenas amanece, se ven los primeros rayos de luz de la mañana, bandadas de palomas y gaviotas deambulan entre los edificios y el mar. Veo ladrillos, rocas, arboles, techos de teja y de chapa. Veo paz, una ciudad despertando poco a poco, se ven autos pasar, una que otra persona caminando, los pájaros siguen revoloteando, y yo, sigo solo, solo pero en paz. Conmigo mismo más que nada, es una sensación rara, me sonrío a mi mismo mientras escribo, por mas que no puedo verme. Me quedo pensando, mirando a un punto fijo cualquiera, mientras me acaricio la cara, siento la barba de dos días asomando, se siente placentero, a tal punto de darme un placer que no puedo explicar. Me sonrío de nuevo, no puedo evitarlo, me río, me siento un loco. Se sigue escuchando el jazz de fondo, cada vez más opacado por los ruidos de la ciudad, mientras pierdo mi mirada en el mar. Después de unos minutos me doy cuenta de que me volví a perder, me encuentro llorando, no de tristeza sino de felicidad. Es una emoción que no puedo explicar, pero de alguna manera llena ese vacío que me faltaba. Termino de escuchar los últimos latidos del jazz, y así como poco a poco desaparecen, también lo hago yo.
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