miércoles, 12 de febrero de 2014

Siempre se puede leer un poco mas

Estoy buscando libros para leer, tengo algunos ya en mente, pero no se por donde empezar, hay tantos libros y tan poco tiempo, por eso leo a veces, siento que congelo el tiempo y me introduzco en una realidad completamente diferente. Muchos me entenderán, otros lamentablemente todavía no conocen el verdadero placer de leer, o al menos no se esfuerzan de la misma manera que yo.
Bueno, esa es mi duda, ¿Cual sera mi próximo libro? ¿O terminare de escribir mi novela antes?, quien lo sabe, lo único que se es que acabo de terminar de leer un libro llamado "No confíes en Peter Pan", de John Verdon, el cuarto libro de una saga policial bastante buena a mi parecer.
En fin, si alguien tiene algún libro que no vaya a leer o no este usando, acá hay alguien que tiene ganas de leer, sino alguna recomendación sera bienvenida de igual manera.
Siento que esto es muy corto, que debería seguir escribiendo, pero la verdad es que no se me ocurre nada mas, estoy intentando escribir mas a menudo, ya sea en el blog o en hojas de papel, pero a veces uno no tiene inspiración, que se le va a hacer.
Un saludo a todos, y sigan leyendo.

domingo, 9 de febrero de 2014

Cosas de la vida

Creo que a todos les pasa lo que a mi me esta pasando en este momento, tal vez no de la misma forma, ni de la misma manera, pero al menos tiene ciertas similitudes.
Nunca se preguntaron porque antes de que pase algo grande, algo que puede cambiar el rumbo de nuestras vidas por completo, una cosa que por pequeña que sea puede dar vuelta toda tu vida en segundos. Ese nerviosismo cínico en el cual nos hundimos bien dentro nuestro, y que a la vez nos hace reflexionar sobre como nos gustaría que fueran las cosas, pero pensamos demasiado, nos preocupamos de mas y eso termina afectando el camino del destino, aun sin darnos cuenta, todo afecta.
Mañana (o mejor dicho hoy) tengo que ir a la facultad, hablar con una señora y ver si realmente puedo empezar la carrera que quiero hacer, o si el destino me dará la espalda una vez mas y, a la vez, me abrirá una puerta hacia un camino que aun no conozco y que puede llegar a sorprenderme.
Es raro dejar todo a la suerte, azar, destino, casualidad, o como prefiero llamarlo, causalidad, pero quien sabe, aun siendo una causalidad puede ser imprevisible de todas formas, y aun estoy con esa duda.
Lo único que se me ocurrió es escribir, despejar mi mente, he intentar liberarla, canalizar, por así decirlo de alguna forma, mi nerviosismo cínico en un texto de agradable lectura, o no tan agradable, depende del lector, claro esta.
En cierto punto, espero que no me acepten en la facultad, terminar de escribir mi novela, y de ser posible conseguir trabajo en una editorial. Por otro lado, me gustaría que me aceptaran para poder estudiar una carrera, aunque no sea mi meta en la vida y tampoco creo que me haga feliz. Pero quien sabe, son demasiadas suposiciones.
Ya mi mente sobrecargada de ideas, posibles sucesos, me carcomen lentamente hasta el punto que no puedo seguir escribiendo, me aturde de a momentos tantos destinos y que solo ocurra uno, a veces pienso que es una lastima, pero si así tiene que ser, que así sea. Como bien diría yo, cosas de la vida.

martes, 14 de enero de 2014

¿Mi meta o la de todos?

A veces no entiendo porque la gente no acepta tus decisiones o tus metas, hacen lo que sea para bajonearte, convierten el camino difícil en casi imposible, si casi, aun puedes lograrlo, solo requerirá más esfuerzo de tu parte. Es difícil con vivir en un ambiento donde nadie te toma en serio, donde los pensamientos son otros, y la gente no ve más allá de sus narices, pueden imaginarlo si quieren, les puedo dar mil y un ejemplos pero tampoco quiero agobiar su lectura con cosas tan banales, se que ustedes me entenderán, cada uno vive situaciones de este tipo, a veces todos los días y a veces no tanto, pero de igual manera pueden comprender mi pensamiento en este momento. Hay otras cosas que también afectan, por ejemplo el estrés, si me conoces personalmente sabrás que soy una persona muy relajada, pero cuando tienes a demasiadas personas estresadas a tu alrededor todo cambia, se vuelve un habitad en el cual uno no puede desempeñarse de la mejor manera posible, se ve restringido y opacado, en estos ámbitos generalmente la gente tiende a tirarse abajo unos a otros, de tal manera que cada vez están todos mas abajo y ninguno puede ser, ni hacer lo que realmente desea, y eso para mi no es vida.
Deberíamos ser capaces todos de disfrutar, poder darnos tiempo a nosotros mismos en cada una de las cosas que nos apasionan, ya sea leer, escribir, dedicarse a algún hobby, tomar un café, besar a otra persona, acariciar a vuestra mascota, y la lista no termina ahí, cada uno sabe que es lo que le encanta hacer para relajarse. Imagínense por un instante, en un mundo donde puedas hacer lo que realmente te gusta, y poder vivir igual, ser feliz segundo a segundo en un lugar donde no haya malas vibras y puedas sentirte a gusto, esa es mi meta.

jueves, 2 de enero de 2014

El pasado

A veces nos cuesta hablar del pasado, personas que ya no están, momentos que ya no existen, recuerdos memorables, los cuales seguimos anhelando por el resto de nuestras vidas.
Hoy le escribí unas palabras a mi pasado, en el futuro tal vez las lea, o tal vez se pierdan, eso nunca lo sabre, a menos que me responda. Es irónico, y a la vez tiene mucho sentido, tal vez no demasiados me entiendan, inclusive nadie podría llegar a comprenderme, excepto mi pasado. Aquel que me hacer recordar muchas cosas con las que fui feliz lo admito, aunque también me hace recordar las cosas tristes, aquellas que de alguna manera trajeron más experiencia a mi vida, pero con un costo que en dicho momento no estaba dispuesto a pagar.
Cruel ironía la vida, que sigue como si nada, ante los acontecimientos de una pobre y solitaria alma, que va perdiendo partes, pero aumentando su valor.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Desde mi cama

Estaba todo en silencio, lentamente comencé a oír el segundero del reloj a lo lejos, se hizo cada vez más ruidoso, fue penetrando mi mente poco a poco, volviéndome loco. Se oían las ramas de los arboles agitándose por el viento, suave cada tanto, y otras un poco más bruscas, golpeteaban mi ventana lentamente, fue en ese momento cuando me di cuenta que me estaba volviendo paranoico. Estaba atrapado entre mis sabanas, escuchaba los autos pasar por la calle, algunos desaceleraban bruscamente, otros simplemente seguían su curso, otros frenaban y tocaban bocina a diestra y siniestra, buscando respuestas. También se escuchaba una pequeña estática, ese era el sonido más molesto porque era constante, no como el reloj que al menos me concedía unos milisegundos de silencio, ese sonido constante provenía de la heladera. Después de un rato comencé a oír voces a lo lejos, me resultaba imposible determinar que decían, al punto de no saber si eran voces reales o simplemente era mi mente jugandome una mala pasada. Cada tanto podía oírse a mi perro rasguñando la puerta, buscando un lugar donde resguardarse del frió nocturno, y tal vez, en busca de unos mimos de buenas noches. Debajo mio se escuchaban los ronquidos de mi hermano, secos, como una madera rompiéndose en el medio del bosque, haciendo así, imposible para mi conciliar el sueño. De un momento a otro también podía escucharse el momento en que algún familiar mio tiraba la cadena del baño y el consecuente sonido del inodoro cargando agua lentamente hasta concluir su carga habitual. Constantemente se oía al viento golpear los postigos de mi ventana, como queriendo entrar en mi habitación, cual persona que golpea la puerta para ingresar a una casa ajena. Luego, solo se oía el sonido de mi respiración, que iba desacelerándose en cada respiro, hasta que de un momento a otro deje de oír mi respiración, en ese momento me di cuenta que me había quedado dormido.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ni una palabra mas

Todo va de mal en peor, extraño la soledad que tuve todo este tiempo viviendo solo, la soledad fue la única que no me lastimo, aquella que me acompaño segundo a segundo, fue una fiel compañera, siempre me acompaño en mis peores momentos y por eso la valoro. Lastima que no puedo decir lo mismo de la gente, si te acompañan es por pura conveniencia, si no lo hacen por eso tienen algún motivo especifico, pero solo quieren algo de vos, una vez que lo consigan se irán, así como se va todo en la vida, poco a poco, o de repente, nunca se sabe a ciencia cierta, lo único seguro es que se irán. A veces me pregunto que hacer con mi vida, simplemente me gustaría estar en silencio por  toda la eternidad, es hermoso, no hay traición, no hay distracciones, solo vos y el silencio, de vez en cuando me pongo a pensar y pienso que me gustaría ser sordo, amo el silencio, te hace pensar mas claramente, te abre la mente, hace que no te afecten de ninguna manera lo que otros dicen de vos, no te afecta nada. A veces me veo a mi mismo como una piedra, fría y dura, que no demuestra sentimientos de ningún tipo, y generalmente soy así porque prefiero el silencio antes que la traición y las mentiras, no voy a gastar palabras en vano si alguien no ha de creerme, no voy a gastar palabras para que me digan que estoy en lo incorrecto, si voy a gastar palabras que al menos sea en algo que valga la pena, por eso en este momento voy a comenzar un pacto de silencio, nunca mas una palabra saldrá de mi boca, solo escribiré, sera mi único método de comunicación, o al menos eso intentare, espero que funcione, o al menos si me trae resultados.

Hay un texto que me hace acordar a esto, asique se los dejo aquí abajo:

...Goethe no se muestra siempre de acuerdo con su propia valoración de la palabra. En la madurez de su vida, escribió: "Hablamos demasiado. Deberíamos hablar menos y dibujar mas. A mi, personalmente, me gustaría renunciar totalmente a la palabra y, como la naturaleza orgánica, comunicar cuanto tenga  que decir por medio de dibujos. Esa higuera, esa lombriz, ese capullo con el alfeizar de mi ventana a la serena espera de su futuro, son firmas trascendentales. Una persona capaz de descifrar bien su significado podría dispensarse totalmente de la palabra escrita o hablada. Cuando mas pienso en ello, mas me convenzo de que hay algo inútil, mediocre y hasta siento la tentación de decirlo afectado en la palabra. En cambio, ¡como impresiona la gravedad y el silencio de la naturaleza, cuando se esta cara a cara con ello, sin nada que nos distraiga, ante unas desnudas alturas o la desolación de unos viejos montes!." No podremos nunca eximirnos del lenguaje o de los otros sistemas de símbolos; porque es gracias a ellos, solamente a ellos, como hemos podido elevarnos por encima de los brutos, al nivel de los seres humanos. Pero, así como somos sus beneficiarios, podemos también muy fácilmente convertirnos en sus victimas. Debemos aprender a manejar con eficacia la palabra, pero, al mismo tiempo, debemos preservar y, en caso necesario, intensificar nuestra capacidad para mirar el mundo directamente y no a través del medio semiopaco de los conceptos, que deforma cualquier hecho determinado dándole el aspecto demasiado conocido de algún marbete genérico o alguna abstracción explicativa...

lunes, 14 de octubre de 2013

Una mirada hacia dentro

Nunca les paso, que sienten que tienen algo que no merecen, y piensan que habría millones de personas que deberían estar en tu lugar, gente que lo disfrutaría más, que se lo merece más, gente que no tiene la misma suerte que vos. Tal vez sea eso, suerte, pero yo no creo en la suerte. No se, tal vez solo este depresivo por dejar la soledad, la vida que siempre soñé, vivir a mi manera, y decir que ya no puedo hacerlo cuesta, cuesta un pedazo de mi vida, cuesta perder amigos y amistades hechas en el transcurso del año. Creo que poca gente piensa estas cosas en un día común de su vida, tal vez yo lo pienso porque no es un día común en mi vida o porque simplemente mi vida esta cambiando de rumbo y me pongo a analizar el que sera de mi, las cosas que pierda y las que gano, sera para mejor o para peor, el tiempo lo decidirá, yo me dedicare a disfrutar lo que el destino tenga para mi.
Me quedan 24 horas de este estilo de vida, en 24 horas ya no seré el mismo, ya no estaré en el mismo lugar, ni tendré a las mismas personas acompañándome. Lo único que me queda es disfrutar estas 24 horas, solo eso, 24 horas, algunos dirán que es mucho tiempo, otros que es poco, para mi es el tiempo justo.