jueves, 16 de abril de 2015
Volver a la poesía
Por donde empezar? Hace tiempo que no escribo, o al menos a mi me ha parecido una eternidad, me he tenido que conformar con escribir pequeñas frases en lugares donde nadie leerá, he comenzado a desperdiciar parte de mi valioso tiempo de creatividad en un trabajo que al decir verdad aborrezco, pero lamentablemente el dinero es lo que mueve el mundo.
Mente en blanco,
brisa otoñal,
delicados bancos,
aun sin ocupar.
Soledad perdida,
café amargo,
libros en el regazo,
leídos hace rato.
Tiempo discontinuo,
obra del destino,
paredes que bloquean,
un único camino.
lunes, 30 de marzo de 2015
La novela
Finalmente mi novela va tomando forma, poco a poco descubro como avanzar en este pequeño gran proyecto, asique me he tomado la libertad de compartir con ustedes las primeras estrofas de la novela, espero que les guste y si tienen algún consejo, siempre pueden comentar acá o hablarme al facebook.
Titulo: ¿Como describirías al miedo?
Recuerdo recuperar la conciencia poco a poco, mi visión estaba dada vuelta, me encontraba tirado en el suelo, sentía el asfalto frío debajo de mí. Era una calle lateral, a pocos metros se podía escuchar el trafico matutino en la avenida principal. Intente incorporarme varias veces sin éxito, en una de las veces una rata salio corriendo desde abajo de una de mis piernas, la cual al parecer estaba sangrando, tenia un vendaje improvisado, hecho con una de las mangas de mi camisa. No recordaba, ni que me había herido, ni como, ni si alguien o yo mismo me hice el vendaje, la confusión me transmitía cierta preocupación, esa duda de sobre lo que había pasado, como un vació en mi mente, me hacia recordar algunas de mis noches de borracheras, solo que en este momento no había resaca, aunque si un leve dolor de cabeza. Finalmente pude levantarme apoyándome sobre uno de los contenedores de residuos situado cerca mio, luego de levantarme observe mis manos, llenas de una sustancia pegajosa, la cual no supe identificar, pero supe su procedencia al ver la misma sustancia sobre el contenedor que había utilizado para lograr el equilibrio. Me limpie las manos sobre el pantalón, mas que nada por una vieja costumbre que por otra cosa, revise mis bolsillos en busca de algo que pudiera aclararme algo de lo que hubiera pasado anoche, o en los últimos días, porque al parecer ni recordaba en que día de la semana estábamos. Encontré unos cuantos dolares, las llaves de mi departamento, algunos envoltorios de mis caramelos favoritos, una caja de cerillos de un club del que nunca había escuchado, "Le Fraue", imaginaba que era francés, o al menos eso aparentaba, y un recibo de una gasolinera en las afueras de New York. Antes de empezar a investigar, o al menos, intentar descubrir algo, opte por ir a mi departamento, salí a la avenida principal, la cual resulto ser la 9na, estaba a unas quince cuadras y decidí caminar, los pocos dolares que traía conmigo eran insuficientes para poder pagar un taxi, suficientes para ir en colectivo, pero prefería evitar miradas de desprecio por la situación en la que estaba. Llegue al departamento, me sorprendió ver la puerta forzada, ingrese rápidamente, el lugar estaba dado vuelta, papeles por todas partes, libros tirados al azar, algunas botellas de whisky rotas cerca de la cocina, no sabia como reaccionar, si llamar a la policía, o si averiguar realmente que había pasado por mi cuenta. Por un momento lo dude, pero finalmente, decidí llamar a la policía, no sin antes darme una ducha, y vendarme apropiadamente la pierna, se que alteraría la escena, pero en mi estado actual la policía me proporcionaría mas preguntas que respuestas. Fui al baño, abrí el grifo del la ducha, y cuando corrí la cortina, me encontré con el cadáver de una joven chica, cerré el grifo rápidamente, aunque ya no había mucho que hacer, ya había alterado completamente la escena. La chica, una mujer joven, diría de unos treinta años a lo mucho, atlética, su cabellera era de un negro obscuro, tenia unas cuantas cuchilladas sobre el pecho, deje de contarlas después de las ocho, me daba asco, nauseas, vomite en el lavamanos durante unos instantes, y dude completamente en que hacer a continuación, recupere la compostura, me senté en el sofá, y llame a la policía. Después de unos impacientes 20 minutos arribo un coche policial, me acerque a la puerta y les explique rápidamente lo que había pasado, para luego dejarlos pasar, uno de los policías se quedo conmigo, no se si por mi seguridad o por si era el principal sospechoso, y el otro se interno en el departamento hacia el baño donde se encontraba el cadáver, se lo escucho hacer unas cuantas llamadas y un rato después había otro coche policial y una ambulancia para transportar el cadáver, el oficial que se había quedado conmigo me pidió que lo acompañara a la comisaria para prestar testimonio sobre lo que había pasado. Luego de prestar declaración me dejaron libre, recordándome que mi departamento era ahora una escena del crimen y debía encontrar donde vivir hasta que se terminen de recoger todas las pruebas del crimen, del cual yo era un sospecho implícito para la policía. Realmente dudaba de haber sido el asesino de aquella mujer, pero en el vació mental en el cual me encontraba, me hacia pensar que realmente había una posibilidad.
Continuara...
Titulo: ¿Como describirías al miedo?
Recuerdo recuperar la conciencia poco a poco, mi visión estaba dada vuelta, me encontraba tirado en el suelo, sentía el asfalto frío debajo de mí. Era una calle lateral, a pocos metros se podía escuchar el trafico matutino en la avenida principal. Intente incorporarme varias veces sin éxito, en una de las veces una rata salio corriendo desde abajo de una de mis piernas, la cual al parecer estaba sangrando, tenia un vendaje improvisado, hecho con una de las mangas de mi camisa. No recordaba, ni que me había herido, ni como, ni si alguien o yo mismo me hice el vendaje, la confusión me transmitía cierta preocupación, esa duda de sobre lo que había pasado, como un vació en mi mente, me hacia recordar algunas de mis noches de borracheras, solo que en este momento no había resaca, aunque si un leve dolor de cabeza. Finalmente pude levantarme apoyándome sobre uno de los contenedores de residuos situado cerca mio, luego de levantarme observe mis manos, llenas de una sustancia pegajosa, la cual no supe identificar, pero supe su procedencia al ver la misma sustancia sobre el contenedor que había utilizado para lograr el equilibrio. Me limpie las manos sobre el pantalón, mas que nada por una vieja costumbre que por otra cosa, revise mis bolsillos en busca de algo que pudiera aclararme algo de lo que hubiera pasado anoche, o en los últimos días, porque al parecer ni recordaba en que día de la semana estábamos. Encontré unos cuantos dolares, las llaves de mi departamento, algunos envoltorios de mis caramelos favoritos, una caja de cerillos de un club del que nunca había escuchado, "Le Fraue", imaginaba que era francés, o al menos eso aparentaba, y un recibo de una gasolinera en las afueras de New York. Antes de empezar a investigar, o al menos, intentar descubrir algo, opte por ir a mi departamento, salí a la avenida principal, la cual resulto ser la 9na, estaba a unas quince cuadras y decidí caminar, los pocos dolares que traía conmigo eran insuficientes para poder pagar un taxi, suficientes para ir en colectivo, pero prefería evitar miradas de desprecio por la situación en la que estaba. Llegue al departamento, me sorprendió ver la puerta forzada, ingrese rápidamente, el lugar estaba dado vuelta, papeles por todas partes, libros tirados al azar, algunas botellas de whisky rotas cerca de la cocina, no sabia como reaccionar, si llamar a la policía, o si averiguar realmente que había pasado por mi cuenta. Por un momento lo dude, pero finalmente, decidí llamar a la policía, no sin antes darme una ducha, y vendarme apropiadamente la pierna, se que alteraría la escena, pero en mi estado actual la policía me proporcionaría mas preguntas que respuestas. Fui al baño, abrí el grifo del la ducha, y cuando corrí la cortina, me encontré con el cadáver de una joven chica, cerré el grifo rápidamente, aunque ya no había mucho que hacer, ya había alterado completamente la escena. La chica, una mujer joven, diría de unos treinta años a lo mucho, atlética, su cabellera era de un negro obscuro, tenia unas cuantas cuchilladas sobre el pecho, deje de contarlas después de las ocho, me daba asco, nauseas, vomite en el lavamanos durante unos instantes, y dude completamente en que hacer a continuación, recupere la compostura, me senté en el sofá, y llame a la policía. Después de unos impacientes 20 minutos arribo un coche policial, me acerque a la puerta y les explique rápidamente lo que había pasado, para luego dejarlos pasar, uno de los policías se quedo conmigo, no se si por mi seguridad o por si era el principal sospechoso, y el otro se interno en el departamento hacia el baño donde se encontraba el cadáver, se lo escucho hacer unas cuantas llamadas y un rato después había otro coche policial y una ambulancia para transportar el cadáver, el oficial que se había quedado conmigo me pidió que lo acompañara a la comisaria para prestar testimonio sobre lo que había pasado. Luego de prestar declaración me dejaron libre, recordándome que mi departamento era ahora una escena del crimen y debía encontrar donde vivir hasta que se terminen de recoger todas las pruebas del crimen, del cual yo era un sospecho implícito para la policía. Realmente dudaba de haber sido el asesino de aquella mujer, pero en el vació mental en el cual me encontraba, me hacia pensar que realmente había una posibilidad.
Continuara...
jueves, 26 de marzo de 2015
37 coches
A veces me detengo donde estoy, intento escuchar a mi alrededor, interpretar los sonidos que escucho.
Puedo escuchar la heladera, con su típico ronroneo eléctrico, tambien se pueden escuchar las cañerías del edificio siendo utilizadas, un poco mas lejos, sobre la calle se escuchan autos pasar, desde que empecé a escribir esto ya pasaron 17 y los sigo contando. De un momento a otro tambien puede escucharse cosas que se caen sobre el piso superior, cada tanto una pisada, y rara vez se escuchan voces a través del hueco en el techo del baño.
Es raro, lo hago, más a menudo de lo que me doy cuenta, me ayuda, me despeja, me hace comprender el concepto real de ruido y silencio.
Puedo escuchar la heladera, con su típico ronroneo eléctrico, tambien se pueden escuchar las cañerías del edificio siendo utilizadas, un poco mas lejos, sobre la calle se escuchan autos pasar, desde que empecé a escribir esto ya pasaron 17 y los sigo contando. De un momento a otro tambien puede escucharse cosas que se caen sobre el piso superior, cada tanto una pisada, y rara vez se escuchan voces a través del hueco en el techo del baño.
Es raro, lo hago, más a menudo de lo que me doy cuenta, me ayuda, me despeja, me hace comprender el concepto real de ruido y silencio.
martes, 24 de marzo de 2015
Una rosa maldita
Me desperté, sospeche estar en el cuerpo de otra persona, comencé a dudar si realmente me había despertado o era un sueño. No podía moverme, solo ver alrededor, mis músculos cansados apenas permitían el leve movimiento de mis parpados. Observe la pared, cubierta de pequeños rastros de sangre, vi un pequeño charco de vomito a mi lado, volví a mirar la pared y divise marcas, pero no cualquier marca, marcas hechas con uñas, como si alguien en la locura hubiera intentado arrancar la pared para escapar de algo que finalmente lo atraparía. Poco a poco pude empezar a moverme, comencé a sentir diversas cosas, la boca reseca, la falta de aire puro, el liquido que escurría en la cama, al principio no lo había sentido, pero ahora el olor y la humedad eran mas susceptibles a mi, en algún momento, inconscientemente o en un estado de locura había liberado todo fluido desde mi interior. Cuando por fin pude levantarme, me asome lentamente al baño, mi visión comenzó a fallarme, empezaron a aparecer diminutas sombras en la pared, como si fueran cucarachas escapando de algo que las mataría, me asuste brevemente, pero aun así avanzando hacia mi objetivo de mirarme al espejo. En el instante que vi mi reflejo, el espejo se hizo añicos, se desperdigaron millones de trozos por todo el lugar, formando una inusual figura en el piso, casi como una rosa perfecta. En este punto la sequedad se fue pronunciando más, por lo que opte ir a la heladera a buscar algo de beber, y lo único que encontré fue una botella con una rosa adentro.
sábado, 7 de marzo de 2015
De la felicidad al estrés
Estaba relajado y feliz, cuando inesperadamente recibí una llamada, una que cambiaria mi vida por completo.
Ahora estresado, nervioso, sin saber como actuar y hacia donde avanzar, porque no quiero retroceder más, ya retrocedí bastante en la vida como para echarme atrás de nuevo. En este momento, sentado en el balcón, decepcionado por promesas incumplidas, me replanteo infinidad de posibilidades, mi mente no descansa ni un segundo, obviando el sentimiento de abandono retrógrado, prefiero ver esta oportunidad como algo para mejorar como persona. Siempre recordando que hay que dejar que las cosas se vayan asi como llegaron, aceptar que podes ganar perdiendo y que nada en esta vida es como parece.
domingo, 1 de marzo de 2015
Ruborizado y sonriente
Eran las siete de la mañana y seguíamos hablando por whatsapp, no importaba si teníamos sueño, cuando uno de los dos decía me voy a dormir podía pasar mas de una hora antes de que realmente alguno se fuera a dormir. De un momento a otro ella me dijo "lindo" asi de la nada, sonreí, me puse colorado, aunque ella no lo pudo notar a la distancia, después me decía que se la había mandando, que no lo tendría que haber dicho, fue una situación tierna y graciosa a la vez. Primero porque es raro que alguien me diga lindo, no es algo que pase a menudo, y segundo por todo lo que venimos pasando, fue lindo y raro, a veces trae consigo más preguntas que respuestas estas situaciones, pero ya no tengo tiempo para ponerme a responder preguntas. Me siento a esperar las respuestas que tarde o temprano llegarán, y mientras disfruto de una buena compañía.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Mi Kriptonita
Me encontraba pensando, tirado en la cama, cuando de repente escucho que empieza a llover, en mi cara asoma un pequeña sonrisa de placer y por un momento dejo de pensar.
Mi instinto me obliga a disfrutar a lluvia, agarro una silla y me siento en el balcón, cierro los ojos y solo escucho caer la lluvia, los autos pasar de un lado al otro buscando huir, gente gritando, gente disfrutando, me escucho a mi mismo, y nada, por un momento dejo de pensar, me relajo completamente y me pongo a escribir esta entrada, porque la lluvia combinada con buenas ideas, o en su defecto un buen café, son placeres inimaginables. Por instinto o por simplemente haberlo escrito me dan ganas de tomar un café, en ese momento reacciono y veo que estoy empapado.
Ya que mas da, el café puede esperar, por ahora disfruto la lluvia que no muchas veces veo. Luego iré por una ducha y un buen café, mientras tanto me relajo, publico esta entrada y me vuelvo a quedar a obscuras en el balcón.
Mi instinto me obliga a disfrutar a lluvia, agarro una silla y me siento en el balcón, cierro los ojos y solo escucho caer la lluvia, los autos pasar de un lado al otro buscando huir, gente gritando, gente disfrutando, me escucho a mi mismo, y nada, por un momento dejo de pensar, me relajo completamente y me pongo a escribir esta entrada, porque la lluvia combinada con buenas ideas, o en su defecto un buen café, son placeres inimaginables. Por instinto o por simplemente haberlo escrito me dan ganas de tomar un café, en ese momento reacciono y veo que estoy empapado.
Ya que mas da, el café puede esperar, por ahora disfruto la lluvia que no muchas veces veo. Luego iré por una ducha y un buen café, mientras tanto me relajo, publico esta entrada y me vuelvo a quedar a obscuras en el balcón.
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