Me despierto y estoy solo de nuevo. No se para que me gasto en revisar el celular, no tengo ningún mensaje nuevo. Estoy a oscuras, batallando contra mi cerebro, contra mis sentimientos. Siempre tengo la de perder, ¿Como haces para vencerte a vos mismo? No podes, a menos que el cerebro te quiera dejar ganar. A veces me vuelvo loco, y la verdad no se que hacer, pensé que me había acostumbrado a la soledad y a la poca compañía, pero ahora que esa soledad es casi nula (en gran parte por pasar todo el tiempo en la universidad), cada uno de los momentos de soledad se siente un vacío mucho mas grande.
¿Que decir? ¿Que hacer? Desconozco las respuestas, solo me oculto entre las sabanas de mi solitaria cama o detrás de una pantalla a escribir estas palabras, de igual manera siento que me falta algo.
sábado, 1 de junio de 2019
viernes, 17 de mayo de 2019
Confianza traicionera
Estoy en clases, un poco distraído, repiten un tema que ya vimos. Busco algo para hacer, solo se me ocurre escribir, pero que decir...
Podría decirse que estoy feliz, o al menos alegre. Voy llevando la carrera al día, aunque no tengo mucho tiempo para estar alegre. Parciales tras parciales, me agobian continuamente. A veces, ni tiempo de parar a pensar las cosas, solo puedes seguir adelante y esperar que todo salga bien. No siempre es lo mismo, pero a veces sabes que las cosas están bien, estas confiado y sale todo bien, otras veces dejas las cosas al azar, tienes cierta confianza pero no sabes cual sera el resultado, y en otros casos, estas confiado y todo sale mal. Son cosas que pasan, no se puede estar siempre en lo correcto, por mas que a veces lo parezca.
miércoles, 17 de abril de 2019
Verdades Crudas
Vieron cuando una verdad cruda te pega en la cara, cuando hay un suceso de cierta manera esperable, pero el cual deseas que no sea verdad. Esas cosas que te dejan sin aliento, es como si te borraran la memoria y solo podes pensar en eso. Te sentís impotente, te preguntas si alguna acción hubiera cambiado algo, luego lo piensas y te das cuenta que no, hay cosas que son como son, y que no queremos aceptar, siempre preferimos vivir en una mentira, suave y cómoda como una cama. Lo expreso así, porque literalmente terminas viviendo en sueños que nunca serán verdad. En cambio la verdad, es dura, como dormir en el suelo, frío e inexpresivo, imposible soñar en ese estado.
Pum... Me bloqueo, lo único que puedo hacer es lo que hago siempre, alejarme y escribir. Tengo 5 días para reacomodar mis ideas, replantearme las cosas y empezar de nuevo, no se hacia donde ni como avanzar, pero tampoco puedo estancarme de nuevo, es cuestión de seguir en el ruedo.
Pum... Me bloqueo, lo único que puedo hacer es lo que hago siempre, alejarme y escribir. Tengo 5 días para reacomodar mis ideas, replantearme las cosas y empezar de nuevo, no se hacia donde ni como avanzar, pero tampoco puedo estancarme de nuevo, es cuestión de seguir en el ruedo.
jueves, 16 de noviembre de 2017
Y a vos, ¿Quien te escucha?
Dime, ¿con quien hablas cuando estas mal?, ¿con quien ahogas tus penas?, ¿quien esta ahí siempre para escucharte?. Ahora que respondiste esas preguntas, ¿que harías si esa o esas personas no estuvieran?, ¿como haces para vivir sin expresarte?, yo la verdad hace tiempo que no vivo, hace tiempo que nadie me escucha, se que mucha gente pasa por acá, me lee; a veces entradas alegres, a veces tristes y a veces desproporcionadas, pero todas con un poco de verdad. Estoy cansado de esperar que alguien venga y me pregunte como estoy, cansado de remarla solo, pero se que otra no me queda. Estoy cansado de tantas cosas e igual intento ponerle la mejor onda a todo.
Recién llego de dar una vuelta con la bicicleta, hay un viento terrible afuera, lluvia y un poco de frío, pero saben que, al menos me siento vivo, un poco empapado, pero nada que un rato al lado del calefactor con un buen té no pueda arreglar.
Escribo, borro, reescribo, pienso, mente en blanco, tengo tantas cosas para decir pero el ruido del viento me desconcentra, lleva mis palabras a otro lado, las hace desaparecer poco a poco. Como explicarlo, estoy rodeado y a la vez tan aislado, me siento incomprendido en tantos niveles. Debe ser la maldita cualidad de pensar todas las cosas, cada una de ellas, mi mente da mil vueltas cada noche, no puedo evitarlo, es la única manera de agotar mi mente para poder dormir cada día.
Me gustaría desaparecer, viajar a algún lugar remoto y no volver, algún lugar donde pueda empezar todo de vuelta, donde la gente sea más amena. Solo necesito mi equipo de mate, un buen libro, y unas cuantas hojas para escribir.
Recién llego de dar una vuelta con la bicicleta, hay un viento terrible afuera, lluvia y un poco de frío, pero saben que, al menos me siento vivo, un poco empapado, pero nada que un rato al lado del calefactor con un buen té no pueda arreglar.
Escribo, borro, reescribo, pienso, mente en blanco, tengo tantas cosas para decir pero el ruido del viento me desconcentra, lleva mis palabras a otro lado, las hace desaparecer poco a poco. Como explicarlo, estoy rodeado y a la vez tan aislado, me siento incomprendido en tantos niveles. Debe ser la maldita cualidad de pensar todas las cosas, cada una de ellas, mi mente da mil vueltas cada noche, no puedo evitarlo, es la única manera de agotar mi mente para poder dormir cada día.
Me gustaría desaparecer, viajar a algún lugar remoto y no volver, algún lugar donde pueda empezar todo de vuelta, donde la gente sea más amena. Solo necesito mi equipo de mate, un buen libro, y unas cuantas hojas para escribir.
domingo, 1 de octubre de 2017
Transcripciones de Papel
Acá estoy, o aquí me encuentro, cual es mejor para empezar, ¿importa?. Escucho un par de melodías de John Coltrane, una recomendación de mi buen amigo Michael Connelly, mientras tomo un café. Todo parece en su sitio, cada uno esta donde quiere estar, excepto yo, sigo perdido. Digamos que a veces me encuentro, pero ya no es lo mismo. Escribo a oscuras, no quiero molestar a la gente a mi alrededor. Pero ¿porque?, para poder encontrarme o por el simple hecho de que ellos ya se encontraron y no quiero que se vuelvan a perder.
Mientras tomo el café a grandes sorbos decido terminarlo rápidamente, calzarme y escapar a la terraza. Abrí la puerta, subí las escaleras dos pisos. Al llegar a la terraza, la cual se divide en dos secciones, una al sol directo y otra a la sombra, elijo la segunda. Esta fresco, pero agradable, una leve brisa me ayuda a recomponerme. La ciudad apenas amanece, se ven los primeros rayos de luz de la mañana, bandadas de palomas y gaviotas deambulan entre los edificios y el mar. Veo ladrillos, rocas, arboles, techos de teja y de chapa. Veo paz, una ciudad despertando poco a poco, se ven autos pasar, una que otra persona caminando, los pájaros siguen revoloteando, y yo, sigo solo, solo pero en paz. Conmigo mismo más que nada, es una sensación rara, me sonrío a mi mismo mientras escribo, por mas que no puedo verme. Me quedo pensando, mirando a un punto fijo cualquiera, mientras me acaricio la cara, siento la barba de dos días asomando, se siente placentero, a tal punto de darme un placer que no puedo explicar. Me sonrío de nuevo, no puedo evitarlo, me río, me siento un loco. Se sigue escuchando el jazz de fondo, cada vez más opacado por los ruidos de la ciudad, mientras pierdo mi mirada en el mar. Después de unos minutos me doy cuenta de que me volví a perder, me encuentro llorando, no de tristeza sino de felicidad. Es una emoción que no puedo explicar, pero de alguna manera llena ese vacío que me faltaba. Termino de escuchar los últimos latidos del jazz, y así como poco a poco desaparecen, también lo hago yo.
Mientras tomo el café a grandes sorbos decido terminarlo rápidamente, calzarme y escapar a la terraza. Abrí la puerta, subí las escaleras dos pisos. Al llegar a la terraza, la cual se divide en dos secciones, una al sol directo y otra a la sombra, elijo la segunda. Esta fresco, pero agradable, una leve brisa me ayuda a recomponerme. La ciudad apenas amanece, se ven los primeros rayos de luz de la mañana, bandadas de palomas y gaviotas deambulan entre los edificios y el mar. Veo ladrillos, rocas, arboles, techos de teja y de chapa. Veo paz, una ciudad despertando poco a poco, se ven autos pasar, una que otra persona caminando, los pájaros siguen revoloteando, y yo, sigo solo, solo pero en paz. Conmigo mismo más que nada, es una sensación rara, me sonrío a mi mismo mientras escribo, por mas que no puedo verme. Me quedo pensando, mirando a un punto fijo cualquiera, mientras me acaricio la cara, siento la barba de dos días asomando, se siente placentero, a tal punto de darme un placer que no puedo explicar. Me sonrío de nuevo, no puedo evitarlo, me río, me siento un loco. Se sigue escuchando el jazz de fondo, cada vez más opacado por los ruidos de la ciudad, mientras pierdo mi mirada en el mar. Después de unos minutos me doy cuenta de que me volví a perder, me encuentro llorando, no de tristeza sino de felicidad. Es una emoción que no puedo explicar, pero de alguna manera llena ese vacío que me faltaba. Termino de escuchar los últimos latidos del jazz, y así como poco a poco desaparecen, también lo hago yo.
jueves, 21 de septiembre de 2017
Lees, pero ¿Actuas?
Siempre el mismo sentimiento, ese vacío, el que nunca puedo llenar. Este solo o rodeado de personas, amigos o desconocidos. Todo el tiempo a la espera de poder hablar, de poder expresarme, de decir las cosas que me pasan, que me escuchen, pero no, nunca llega el momento, siempre guardándome los problemas, evitándolos. Llega un momento en el que no lo soportas más, pero igual lo seguís haciendo, vas en contra de tus emociones, en contra de tu instinto, y normalmente duele, no tanto como ser ignorado, pero casi a la misma altura. Hacia donde vas, que buscas, seguís perdido y sin saber como avanzar, te frustras cada día un poco más, pero seguís adelante, intentas ser fuerte, pero ¿para que? ¿con que fin?. Intentar hacerles creer a los que te rodean que estas bien, que no te desmoronas a pedazos. Lo más triste es que a la vez que te desmoronas la mascara se va cayendo poco a poco, pero aún así, a nadie le importa. Cada día es lo mismo ¿Como estas? todo bien, porque si estas mal, realmente, ¿a quien le importa?. A veces solo te tenes a vos mismo, y cuando llegas a ese punto, a ese vació existencial, a ese pozo en el cual llegaste hasta lo más bajo que podías llegar, en todo momento estas solo. La voluntad propia en esos casos tiene que ser enorme, para poder salir de eso, a veces la familia y amigos pueden ser un escalón para salir de a poco de ese agujero, pero tiene que ser algo constante, de que sirve la ayuda hoy si mañana el escalón bajo mis pies desaparece. Después de un par de veces que el escalón aparece y desaparece, te cansas, abrazas la oscuridad como un viejo amigo, te recostas en el fondo del pozo a llorar, intentando purificarte, liberar esos sentimientos para con vos.
domingo, 17 de septiembre de 2017
Felicidad Sabia
Sigo confundido, entendiendo poco y nada de lo que me rodea, desconozco como actuar. Es frustrante intentar entender lo que te rodea, y a la vez no poder entender nada. Como hace la gente para avanzar con su vida, sin intentar entender las cosas, a veces solo las aceptan, pero eso no implica entenderlas. Muchas veces la gente es testaruda, y a veces todo lo contrario. Te pregunto a vos, que me lees, ¿Hasta donde entiendes la realidad que te rodea? ¿En que casos podes predecir, o al menos entender cuales van a ser las consecuencias de tus actos?.
Cada tanto escucho a la gente decir que la ignorancia hace a la felicidad, y esas palabras me chocan, si es así la inteligencia o la sabiduría hacen a la tristeza, o al tener la sabiduría comenzaríamos a ignorar todo, o seriamos felices de otra manera. Quien sabe, todos persiguen diferentes objetivos en la vida, pero creo que todos, de una manera u otra buscamos lo mismo. Sentirse bien, acompañado y lleno de afecto, ser valorados, llenar a la gente de orgullo siendo uno mismo, lo cual a veces es complicado debido a que tan a pecho nos tomamos los comentarios, actitudes y acciones de las personas que nos rodean. ¿Deberíamos ignorarlos? Es un dilema, casi una paradoja podría decirse, la ignorancia causa felicidad, pero solo cuando fuimos lo suficientemente sabios para determinar que ignorar.
Cada tanto escucho a la gente decir que la ignorancia hace a la felicidad, y esas palabras me chocan, si es así la inteligencia o la sabiduría hacen a la tristeza, o al tener la sabiduría comenzaríamos a ignorar todo, o seriamos felices de otra manera. Quien sabe, todos persiguen diferentes objetivos en la vida, pero creo que todos, de una manera u otra buscamos lo mismo. Sentirse bien, acompañado y lleno de afecto, ser valorados, llenar a la gente de orgullo siendo uno mismo, lo cual a veces es complicado debido a que tan a pecho nos tomamos los comentarios, actitudes y acciones de las personas que nos rodean. ¿Deberíamos ignorarlos? Es un dilema, casi una paradoja podría decirse, la ignorancia causa felicidad, pero solo cuando fuimos lo suficientemente sabios para determinar que ignorar.
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