Vieron cuando una verdad cruda te pega en la cara, cuando hay un suceso de cierta manera esperable, pero el cual deseas que no sea verdad. Esas cosas que te dejan sin aliento, es como si te borraran la memoria y solo podes pensar en eso. Te sentís impotente, te preguntas si alguna acción hubiera cambiado algo, luego lo piensas y te das cuenta que no, hay cosas que son como son, y que no queremos aceptar, siempre preferimos vivir en una mentira, suave y cómoda como una cama. Lo expreso así, porque literalmente terminas viviendo en sueños que nunca serán verdad. En cambio la verdad, es dura, como dormir en el suelo, frío e inexpresivo, imposible soñar en ese estado.
Pum... Me bloqueo, lo único que puedo hacer es lo que hago siempre, alejarme y escribir. Tengo 5 días para reacomodar mis ideas, replantearme las cosas y empezar de nuevo, no se hacia donde ni como avanzar, pero tampoco puedo estancarme de nuevo, es cuestión de seguir en el ruedo.
miércoles, 17 de abril de 2019
jueves, 16 de noviembre de 2017
Y a vos, ¿Quien te escucha?
Dime, ¿con quien hablas cuando estas mal?, ¿con quien ahogas tus penas?, ¿quien esta ahí siempre para escucharte?. Ahora que respondiste esas preguntas, ¿que harías si esa o esas personas no estuvieran?, ¿como haces para vivir sin expresarte?, yo la verdad hace tiempo que no vivo, hace tiempo que nadie me escucha, se que mucha gente pasa por acá, me lee; a veces entradas alegres, a veces tristes y a veces desproporcionadas, pero todas con un poco de verdad. Estoy cansado de esperar que alguien venga y me pregunte como estoy, cansado de remarla solo, pero se que otra no me queda. Estoy cansado de tantas cosas e igual intento ponerle la mejor onda a todo.
Recién llego de dar una vuelta con la bicicleta, hay un viento terrible afuera, lluvia y un poco de frío, pero saben que, al menos me siento vivo, un poco empapado, pero nada que un rato al lado del calefactor con un buen té no pueda arreglar.
Escribo, borro, reescribo, pienso, mente en blanco, tengo tantas cosas para decir pero el ruido del viento me desconcentra, lleva mis palabras a otro lado, las hace desaparecer poco a poco. Como explicarlo, estoy rodeado y a la vez tan aislado, me siento incomprendido en tantos niveles. Debe ser la maldita cualidad de pensar todas las cosas, cada una de ellas, mi mente da mil vueltas cada noche, no puedo evitarlo, es la única manera de agotar mi mente para poder dormir cada día.
Me gustaría desaparecer, viajar a algún lugar remoto y no volver, algún lugar donde pueda empezar todo de vuelta, donde la gente sea más amena. Solo necesito mi equipo de mate, un buen libro, y unas cuantas hojas para escribir.
Recién llego de dar una vuelta con la bicicleta, hay un viento terrible afuera, lluvia y un poco de frío, pero saben que, al menos me siento vivo, un poco empapado, pero nada que un rato al lado del calefactor con un buen té no pueda arreglar.
Escribo, borro, reescribo, pienso, mente en blanco, tengo tantas cosas para decir pero el ruido del viento me desconcentra, lleva mis palabras a otro lado, las hace desaparecer poco a poco. Como explicarlo, estoy rodeado y a la vez tan aislado, me siento incomprendido en tantos niveles. Debe ser la maldita cualidad de pensar todas las cosas, cada una de ellas, mi mente da mil vueltas cada noche, no puedo evitarlo, es la única manera de agotar mi mente para poder dormir cada día.
Me gustaría desaparecer, viajar a algún lugar remoto y no volver, algún lugar donde pueda empezar todo de vuelta, donde la gente sea más amena. Solo necesito mi equipo de mate, un buen libro, y unas cuantas hojas para escribir.
domingo, 1 de octubre de 2017
Transcripciones de Papel
Acá estoy, o aquí me encuentro, cual es mejor para empezar, ¿importa?. Escucho un par de melodías de John Coltrane, una recomendación de mi buen amigo Michael Connelly, mientras tomo un café. Todo parece en su sitio, cada uno esta donde quiere estar, excepto yo, sigo perdido. Digamos que a veces me encuentro, pero ya no es lo mismo. Escribo a oscuras, no quiero molestar a la gente a mi alrededor. Pero ¿porque?, para poder encontrarme o por el simple hecho de que ellos ya se encontraron y no quiero que se vuelvan a perder.
Mientras tomo el café a grandes sorbos decido terminarlo rápidamente, calzarme y escapar a la terraza. Abrí la puerta, subí las escaleras dos pisos. Al llegar a la terraza, la cual se divide en dos secciones, una al sol directo y otra a la sombra, elijo la segunda. Esta fresco, pero agradable, una leve brisa me ayuda a recomponerme. La ciudad apenas amanece, se ven los primeros rayos de luz de la mañana, bandadas de palomas y gaviotas deambulan entre los edificios y el mar. Veo ladrillos, rocas, arboles, techos de teja y de chapa. Veo paz, una ciudad despertando poco a poco, se ven autos pasar, una que otra persona caminando, los pájaros siguen revoloteando, y yo, sigo solo, solo pero en paz. Conmigo mismo más que nada, es una sensación rara, me sonrío a mi mismo mientras escribo, por mas que no puedo verme. Me quedo pensando, mirando a un punto fijo cualquiera, mientras me acaricio la cara, siento la barba de dos días asomando, se siente placentero, a tal punto de darme un placer que no puedo explicar. Me sonrío de nuevo, no puedo evitarlo, me río, me siento un loco. Se sigue escuchando el jazz de fondo, cada vez más opacado por los ruidos de la ciudad, mientras pierdo mi mirada en el mar. Después de unos minutos me doy cuenta de que me volví a perder, me encuentro llorando, no de tristeza sino de felicidad. Es una emoción que no puedo explicar, pero de alguna manera llena ese vacío que me faltaba. Termino de escuchar los últimos latidos del jazz, y así como poco a poco desaparecen, también lo hago yo.
Mientras tomo el café a grandes sorbos decido terminarlo rápidamente, calzarme y escapar a la terraza. Abrí la puerta, subí las escaleras dos pisos. Al llegar a la terraza, la cual se divide en dos secciones, una al sol directo y otra a la sombra, elijo la segunda. Esta fresco, pero agradable, una leve brisa me ayuda a recomponerme. La ciudad apenas amanece, se ven los primeros rayos de luz de la mañana, bandadas de palomas y gaviotas deambulan entre los edificios y el mar. Veo ladrillos, rocas, arboles, techos de teja y de chapa. Veo paz, una ciudad despertando poco a poco, se ven autos pasar, una que otra persona caminando, los pájaros siguen revoloteando, y yo, sigo solo, solo pero en paz. Conmigo mismo más que nada, es una sensación rara, me sonrío a mi mismo mientras escribo, por mas que no puedo verme. Me quedo pensando, mirando a un punto fijo cualquiera, mientras me acaricio la cara, siento la barba de dos días asomando, se siente placentero, a tal punto de darme un placer que no puedo explicar. Me sonrío de nuevo, no puedo evitarlo, me río, me siento un loco. Se sigue escuchando el jazz de fondo, cada vez más opacado por los ruidos de la ciudad, mientras pierdo mi mirada en el mar. Después de unos minutos me doy cuenta de que me volví a perder, me encuentro llorando, no de tristeza sino de felicidad. Es una emoción que no puedo explicar, pero de alguna manera llena ese vacío que me faltaba. Termino de escuchar los últimos latidos del jazz, y así como poco a poco desaparecen, también lo hago yo.
jueves, 21 de septiembre de 2017
Lees, pero ¿Actuas?
Siempre el mismo sentimiento, ese vacío, el que nunca puedo llenar. Este solo o rodeado de personas, amigos o desconocidos. Todo el tiempo a la espera de poder hablar, de poder expresarme, de decir las cosas que me pasan, que me escuchen, pero no, nunca llega el momento, siempre guardándome los problemas, evitándolos. Llega un momento en el que no lo soportas más, pero igual lo seguís haciendo, vas en contra de tus emociones, en contra de tu instinto, y normalmente duele, no tanto como ser ignorado, pero casi a la misma altura. Hacia donde vas, que buscas, seguís perdido y sin saber como avanzar, te frustras cada día un poco más, pero seguís adelante, intentas ser fuerte, pero ¿para que? ¿con que fin?. Intentar hacerles creer a los que te rodean que estas bien, que no te desmoronas a pedazos. Lo más triste es que a la vez que te desmoronas la mascara se va cayendo poco a poco, pero aún así, a nadie le importa. Cada día es lo mismo ¿Como estas? todo bien, porque si estas mal, realmente, ¿a quien le importa?. A veces solo te tenes a vos mismo, y cuando llegas a ese punto, a ese vació existencial, a ese pozo en el cual llegaste hasta lo más bajo que podías llegar, en todo momento estas solo. La voluntad propia en esos casos tiene que ser enorme, para poder salir de eso, a veces la familia y amigos pueden ser un escalón para salir de a poco de ese agujero, pero tiene que ser algo constante, de que sirve la ayuda hoy si mañana el escalón bajo mis pies desaparece. Después de un par de veces que el escalón aparece y desaparece, te cansas, abrazas la oscuridad como un viejo amigo, te recostas en el fondo del pozo a llorar, intentando purificarte, liberar esos sentimientos para con vos.
domingo, 17 de septiembre de 2017
Felicidad Sabia
Sigo confundido, entendiendo poco y nada de lo que me rodea, desconozco como actuar. Es frustrante intentar entender lo que te rodea, y a la vez no poder entender nada. Como hace la gente para avanzar con su vida, sin intentar entender las cosas, a veces solo las aceptan, pero eso no implica entenderlas. Muchas veces la gente es testaruda, y a veces todo lo contrario. Te pregunto a vos, que me lees, ¿Hasta donde entiendes la realidad que te rodea? ¿En que casos podes predecir, o al menos entender cuales van a ser las consecuencias de tus actos?.
Cada tanto escucho a la gente decir que la ignorancia hace a la felicidad, y esas palabras me chocan, si es así la inteligencia o la sabiduría hacen a la tristeza, o al tener la sabiduría comenzaríamos a ignorar todo, o seriamos felices de otra manera. Quien sabe, todos persiguen diferentes objetivos en la vida, pero creo que todos, de una manera u otra buscamos lo mismo. Sentirse bien, acompañado y lleno de afecto, ser valorados, llenar a la gente de orgullo siendo uno mismo, lo cual a veces es complicado debido a que tan a pecho nos tomamos los comentarios, actitudes y acciones de las personas que nos rodean. ¿Deberíamos ignorarlos? Es un dilema, casi una paradoja podría decirse, la ignorancia causa felicidad, pero solo cuando fuimos lo suficientemente sabios para determinar que ignorar.
Cada tanto escucho a la gente decir que la ignorancia hace a la felicidad, y esas palabras me chocan, si es así la inteligencia o la sabiduría hacen a la tristeza, o al tener la sabiduría comenzaríamos a ignorar todo, o seriamos felices de otra manera. Quien sabe, todos persiguen diferentes objetivos en la vida, pero creo que todos, de una manera u otra buscamos lo mismo. Sentirse bien, acompañado y lleno de afecto, ser valorados, llenar a la gente de orgullo siendo uno mismo, lo cual a veces es complicado debido a que tan a pecho nos tomamos los comentarios, actitudes y acciones de las personas que nos rodean. ¿Deberíamos ignorarlos? Es un dilema, casi una paradoja podría decirse, la ignorancia causa felicidad, pero solo cuando fuimos lo suficientemente sabios para determinar que ignorar.
jueves, 5 de enero de 2017
Punto de inflexión
Hoy jueves 5 de enero, 8 a.m., después de ver una temporada y media de series trasnochando, me puse a pensar, y eso me llevo a donde estoy ahora, sentado frente a un ordenador, con una taza de chocolate caliente. Siempre tengo por costumbre escribir con algún tipo de bebida caliente, me reconforta el calor, el leve aroma a chocolate, ese dulce sabor que me calienta poco a poco.
Ahora mismo, en este preciso momento, tome la decisión de comenzar un libro, no del estilo novelesco que venia escribiendo, y que aun sigue a medio camino por falta de ideas, aunque a varios de mis seguidores les he echo adelantos y les encanto, así como me encanto recibir ciertas criticas constructivas (Sobre todo por falta de tildes).Tengo ganas de escribir un libro, enfocado desde la perspectiva humana, se podría decir que quiero explicar, de alguna manera intentando usar algunas experiencias mías y de otras personas, como las personas reaccionan frente a diversas situaciones en la vida real, desde simples decisiones hasta decisiones complejas, inclusive fuera de nuestro margen moral. Se que no soy ningún experto en el tema, y solo quiero dar una visión, un esquema que varios vivimos. Quiero hablar de eso que nunca se habla, contar cosas que nadie cuenta, miedos, temores, todas esas cosas que nos frenan a la hora de avanzar, entre otras cosas. No tengo una base solida, ni una muy buena idea de lo que comenzare a escribir en unos minutos, pero espero publicarlo algún día, en algún lado, de alguna manera.
Los mantendré al tanto.
Ahora mismo, en este preciso momento, tome la decisión de comenzar un libro, no del estilo novelesco que venia escribiendo, y que aun sigue a medio camino por falta de ideas, aunque a varios de mis seguidores les he echo adelantos y les encanto, así como me encanto recibir ciertas criticas constructivas (Sobre todo por falta de tildes).Tengo ganas de escribir un libro, enfocado desde la perspectiva humana, se podría decir que quiero explicar, de alguna manera intentando usar algunas experiencias mías y de otras personas, como las personas reaccionan frente a diversas situaciones en la vida real, desde simples decisiones hasta decisiones complejas, inclusive fuera de nuestro margen moral. Se que no soy ningún experto en el tema, y solo quiero dar una visión, un esquema que varios vivimos. Quiero hablar de eso que nunca se habla, contar cosas que nadie cuenta, miedos, temores, todas esas cosas que nos frenan a la hora de avanzar, entre otras cosas. No tengo una base solida, ni una muy buena idea de lo que comenzare a escribir en unos minutos, pero espero publicarlo algún día, en algún lado, de alguna manera.
Los mantendré al tanto.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
Volviendo a la escritura
A pocos le importara como empezó todo, aun así creo que debo contarlo, me resulta difícil y no se por donde empezar, así que seguiré o intentare seguir al menos el orden cronológico de los hechos. Me pregunto que sera para cada lector lo mas importante; Empezare con lo que a mi como lector me parece lo mas importante, el final, luego explicare como sucedió todo, pero lo importante es que ella destruyo mi corazón, así de sencillo, como romper un vaso de vidrio tirándolo al piso, se rompió en mil añicos, fue tan inesperado como una tormenta que se precipita segundos antes de nublarse, fue tan fugaz, que todavía sigo atónito de la situación. Pero basta de charlas sin sentido, vayamos al principio, al como nos conocimos Daphne y yo, recuerdo estar un día caminando sin rumbo durante mis vacaciones de invierno en Vancouver, ahí fue cuando la vi, sentada en un banco de la plaza central, llorando acurrucada, intentado escapar a todos los males que la corroían. al primer instante dude, no sabia si acercarme a ella, o simplemente dejarla en paz, luego de unos segundos de recapacitar decidí ayudarla, fuera el dolor que fuera, no creía que ninguna persona se mereciera estar así. Me le acerque, apoyando suavemente la mano derecha sobre su espalda, intentando consolarla, al
principio se alejo, mantuvo la distancia, no se si fue porque no confiaba en mi o necesitaba ver si realmente quería ayudarla. Al no poder seguir consolándola me quede a su lado, aun sin tener contacto físico, ni visual, creía que mi compañía podía bastar para que su actitud mejorara o al menos cambiara. Pero no fue así, no al menos hasta que paso una hora, ella me beso en la mejilla, me dio las gracias por acompañarla aun cuando ella creía que no lo merecía, y luego se fue caminando lentamente por el lado contrario al que había venido yo, en ese momento tenia muchas dudas, aun en ese momento no me hubiera imaginado nada de lo que paso hasta ahora, pero quien sabe, el destino actúa de maneras misteriosas. Luego de que Daphne se hubiera marchado, yo simplemente me quede en aquel banco, con la mirada perdida, pensando en lo que acababa de pasar, y preocupándome aun mas por ella. Imagine que debía ser de la ciudad, ya que en esa época no muchos turista visitan Vancouver, así que me puse a preguntar sobre ella a algunos comerciantes de la zona. No tuve mucha suerte, hasta que por fin encontré a un florista llamado Dave, ahora mismo no recuerdo muy bien el apellido, el cual me dijo que la conocía, yo solo le dije que estaba buscando a una mujer morena de ojos verdes, con una bella sonrisa, que había estado llorando sola en el parque, Dave la reconoció al instante, me dijo que era una chica muy deprimida, que no muchos la conocían ya que no era muy sociable, aunque el la conocía desde pequeña, ya que era amigo de los padres, dueños de una de las reservas de Vancouver. Le consulte a Dave que problemas podía llegar a tener, el solo pudo negar, en ese momento no sabia si no quería hablar de ello o simplemente se limitaba a protegerla, aun así le pedí la dirección de Daphne y el accedió a dármela con una condición, si ella accedía a verme yo debería ayudarla, de la manera que fuera, pero debía hacerlo, al principio dude, pero luego creí que lo mejor seria ayudarla, sea lo que sea que estuviese pasando.
Esa noche no pude dormir, pensando en que podría haberle pasado a Daphne para que estuviera así de mal, y la verdad no lo comprendía, al principio pensé, debe ser algo que ella jamas a pasado o algo
por lo que yo jamas he pasado, incluso tal vez ambas, aun así decidí relajarme e intentar dormir .
Al otro día me desperté sobresaltado, había tenido una pesadilla, soñé que Daphne se suicidaba sin motivo aparente, así que decidí ir en su busca inmediatamente, para corroborar que nada malo le hubiera pasado.
.....Continuara......
principio se alejo, mantuvo la distancia, no se si fue porque no confiaba en mi o necesitaba ver si realmente quería ayudarla. Al no poder seguir consolándola me quede a su lado, aun sin tener contacto físico, ni visual, creía que mi compañía podía bastar para que su actitud mejorara o al menos cambiara. Pero no fue así, no al menos hasta que paso una hora, ella me beso en la mejilla, me dio las gracias por acompañarla aun cuando ella creía que no lo merecía, y luego se fue caminando lentamente por el lado contrario al que había venido yo, en ese momento tenia muchas dudas, aun en ese momento no me hubiera imaginado nada de lo que paso hasta ahora, pero quien sabe, el destino actúa de maneras misteriosas. Luego de que Daphne se hubiera marchado, yo simplemente me quede en aquel banco, con la mirada perdida, pensando en lo que acababa de pasar, y preocupándome aun mas por ella. Imagine que debía ser de la ciudad, ya que en esa época no muchos turista visitan Vancouver, así que me puse a preguntar sobre ella a algunos comerciantes de la zona. No tuve mucha suerte, hasta que por fin encontré a un florista llamado Dave, ahora mismo no recuerdo muy bien el apellido, el cual me dijo que la conocía, yo solo le dije que estaba buscando a una mujer morena de ojos verdes, con una bella sonrisa, que había estado llorando sola en el parque, Dave la reconoció al instante, me dijo que era una chica muy deprimida, que no muchos la conocían ya que no era muy sociable, aunque el la conocía desde pequeña, ya que era amigo de los padres, dueños de una de las reservas de Vancouver. Le consulte a Dave que problemas podía llegar a tener, el solo pudo negar, en ese momento no sabia si no quería hablar de ello o simplemente se limitaba a protegerla, aun así le pedí la dirección de Daphne y el accedió a dármela con una condición, si ella accedía a verme yo debería ayudarla, de la manera que fuera, pero debía hacerlo, al principio dude, pero luego creí que lo mejor seria ayudarla, sea lo que sea que estuviese pasando.
Esa noche no pude dormir, pensando en que podría haberle pasado a Daphne para que estuviera así de mal, y la verdad no lo comprendía, al principio pensé, debe ser algo que ella jamas a pasado o algo
por lo que yo jamas he pasado, incluso tal vez ambas, aun así decidí relajarme e intentar dormir .
Al otro día me desperté sobresaltado, había tenido una pesadilla, soñé que Daphne se suicidaba sin motivo aparente, así que decidí ir en su busca inmediatamente, para corroborar que nada malo le hubiera pasado.
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